domingo, 22 de abril de 2018

No más de 16Km desde mi casa[i].



Para J.K, ojalá nunca lea esto


Como empezar describiendo mi soledad, a veces me siento lleno de mi vida por mi trabajo, logros, pocas amistades y la demostración de amor que el mundo y las personas me han dado, no debería quejarme, tengo salud, no tengo hijos ni deudas, tengo trabajo, tengo muebles, pero hay días que solo siento un hueco creciendo dentro como hoyo negro absorbiendo mi alegría y despertares efímeros como si fuera un largo sueño prolongado o un deja vu de una aburrida serie o película, relleno de malos actores y una trama carente de sentido o de amarre al espectador, es como si algo me faltara y lo buscara, pero no se que debo buscar ni como lo debo buscar, y solo es una montaña rusa de experiencias y equivocaciones donde al final del día vuelvo solo a mi cama y me rodeo de mi oscuridad y no se donde hallar la luz en esta calma y a la vez tormentosa y sórdida melancolía de vida que ando llevando a cabo.

Y mientras no encuentro lo que busco, que tal vez sea amor y una relación estable, las cuales cuando tengo solo espero volver a mi soltería llena de sexo carente de sentimientos mientras anhelo tener una relación, las típicas ironías de la vida, no se quiere lo que se tiene hasta que se pierde, si me permiten hacer un paréntesis hace poco vi a mi ex, la que en algún momento pensé que era el amor de mi vida, es una mujer flaca , de 1.74 de altura, pelinegra lisa hermosa a mis ojos, tenía una cita, pensé que me pondría nervioso, la verdad estaba muerto de risa, estaba sentada detrás mío como a unos 10mts, veía que su cita intentaba besarla y ella lo rechazaba, mientras mi cita llego y me saludo con un beso en la boca y un abrazo y llego con un escote pronunciado y sus 38C saltaban mientras se sentaba, ni idea si me vio, yo me imagine que sí, me reí solo durante un minuto, a veces la extraño, luego recuerdo que sin ella estoy bien.

En fin, a lo que vinimos, un relato sexual menos deprimente y más cómico en realidad, no me acuerdo cuando empezó todo, pero se que este relato se centra en sucesos comprendidos en el espacio de dos semanas, su nombre como siempre no lo diré, pero lo habrán oído en una canción de reguetón, ese fue un dato curioso, ¡Hola!, la típica palabra con la que empiezan todas mis conversaciones y desamores, un match en Tinder, si esa red social que al igual que Badoo es catalogada como búsqueda de sexo, la cual cataloga mujeres entre rango de edad y distancia, es lo que me ha dado, pero nunca lo he visto así, por esa app conocí a alguien con quien salí durante ocho meses y tuvimos una relación sentimental bonita, hasta que termino, y como siempre es lo normal yo soy el malo, ya hace tiempo acepte ese papel en la película, el villano, donde no hay héroes solo villanos, en fin, no creo que solo se encuentre sexo, también tengo una gran amiga gracias a esa app.

En fin, en fotos se veía espectacular, doctora, otra más, últimamente me persiguen, y yo encantado, me encantan las mujeres inteligentes, la conversación empezó a fluir hasta que descubrimos algo y no se porque seguí charlando, me salía a 32Km, eso es lejos la verdad, y donde yo vivo, podía ser vecina pero de país, así resulto era de nacionalidad venezolana, las venezolanas tienden a tener mala fama, de ladronas y vagabundas, de putas y de que viven fingiendo para todo, meras apariencias sin esencia, eso si, también son hermosas, de busto y traseros grandes y casi todas operadas, gracioso, todas muriéndose de hambre pero no se pueden dar el lujo de ser feas, denotan las preocupaciones ante la situación del país, prefieren llevar bien las uñas que darse de comer tres comidas diarias.

Las charlas como es típico en mi iban sin intención alguna, jamás iría a verla, aún si solo me queda a dos horas y en el bolsillo tuviera meramente unos cincuenta mil pesos que serian algo así como quince millones allá, ni loco me asomaría a ese matadero inhumano llamado Venezuela, jamás me ha gustado ese país y en su situación política y social actual era como ir a Europa en pleno siglo XVII de la peste negra.

En fin, ¡Quiero ir a verte!, frase que llego a mi WhatsApp como a los cuatro días de ir hablando, sentía que me parlaban, es decir me echaban el cuento, ósea me querían enredar, bueno me estaban adulando de a mucho y yo a esas cosas tiendo a no creerle de a mucho, en fin tampoco creí que lo hiciera, y yo no le iba a enviar dinero o algo, a veces hay que ser maldadoso y puede que solo quisiera que le girara dinero, con veinte mil le daba para comer una semana, o algo así, y yo no iba a ser el marrano de nadie, con marrano me refiero a ser el patrocinador y de pronto nunca recibir nada a cambio, con nada a cambio me refiero al menos con una felación.

Sexo, sexo, sexo, ese fue el tema después de unos 8 o 9 días hablando, sexo acá sexo allá, a mi me causaba risa y solo seguía el juego, ni idea si era tan enferma como lo decía, a cada rato se excusaba diciendo que ojalá no pensara mal de ella, me conto relatos como que su papá la intento violar, un taxista la amenazo de muerte y la obligo a hacerle una felación, cosas así que hacia caso omiso por mi falta de interés sobre hechos de un pasado ajenos a mi presente y superfluos a mi futuro, prefería cuando hablábamos de su carrera en medicina y su rotación rural, a veces hablaba de una manera hostil, como si fuera mi culpa que viviera en ese país de mierda o que no tuviera suficiente dinero, en fin, me parecía un carácter patético, que podía esperar de mí, solo podía ofrecerle semen y si no le servía no la iba a extrañar.

Era un martes, me dijo que llegaba el viernes, que estuviera con ella, que pasáramos la noche, le dije que claro, ya en mi mente la visualizaba en cuatro, si vieran las fotos que me enviaba, si bien era un ropa, su cuerpo era espectacular, abdomen plano, trasero grande y erguido, senos no tan grandes pero de un tamaño delicioso, su cara algo ruda pero no me parecía fea, me parecía sexy la doctora, la quería hacer mía, la iría a hacer mía, algo me decía que no vendría y no tenia afana, llegara el viernes y veremos.

Viernes, que asco, tengo gripa, corrí a inyectarme un coctel antigripal, diclofenaco y no se que más, no me importaba mientras me pasmara la gripa, lo logro, almorcé y me fui a dormir un rato, a la hora sonó el teléfono, ¡Hola soy yo, ando en …!, el donde andaba no importa, la cite al centro comercial, llego, se veía guapa, bien vestida y pulcra me intento besar pero la bese en la mejilla, se enojó, lo note y me dio risa, no había afán, empezamos a hablar y a la hora y algo fuimos a concretar lo que tanto hablábamos.

Resulta que uno de mis mejores amigos estaba de viaje, así que hable con la novia de él, para que me diera las llaves de la casa, lo sé, que abusivo, traicione la confianza depositada en mí, usurpe su cama, en fin que deje de ser tan cuadrado, fuera al revés hasta le presto el carro, en fin ella estaba nerviosa, temía que le fuera a hacer daño, empezó con una actitud tan estúpida porque yo estaba muy relajado mientras ella creía que la iba a matar, no tenia miedo yo citando a una loca medico de otro país, en fin, no importaba, llegamos y los besos empezaron y en el sofá vislumbre sus ricos senos, hacia un calor infernal y la fiebre me tenia sudando más de lo normal, le sugerí que nos bañáramos a lo que accedió, pero que la dejara bañar a ella primero, mientras esperaba a una amiga de confianza le dije donde estaba con quien y demás, uno no sabe, si no aparecía que diera la alarma.

En fin, empezó el desastre, o bueno que se yo, me sentí dopado, todo fue como tan fugaz y lento y es como si hubiera vuelto a consumir LSD, desnuda ya se me distorsiono la mente y lo primero que pensé fue, ¿Qué putas paso?, no había abdomen plano, había un abdomen flácido y algo gordo, no tengo problemas con eso, pero que cambio tan repentino, una cola llena de celulitis y bien blanca no estaba tan mal pero se veía más definida y maciza con el pantalón, en fin, todo por una faja, estúpido invento de vanidad distorsionador de realidad e ilusionador asqueroso, para que usan una vaina que yo creo que ni la dejaba respirar, me bañe y solo me dije a mi mismo, que ya estando acá pues solo sería una más, siempre terminan siendo una más, no sin antes darle unos besos y succionar sus senos, ya estaba gimiendo y mi mirada estallo, ya esto me había pasado una vez, pero con una colombiana, una mujer de Maicao o algo así ni me acuerdo, era negra es lo único que me acuerdo, creo, en fin, gritona, eso es algo que tiende a ser molesto, ni que fuera porno, una cosa es un gemido y otra un grito, en fin, a bañarme.

Ni bien me seque su boca se posiciono en mi pene, y déjenme decirle, que delicia, se sentía exquisita su forma de hacer sexo oral, mi erección lo decía todo, de ahí en adelante paso algo que siguió pasando en el éxito, no le entendía nada de lo que me decía, nada, absolutamente nada, para ambos hablar español, no entendía nada de lo que salía de su boca, expresiones como ¿Qué haces? ¿Por qué eres tan rico? ¿Y si me vuelvo adicta a tu pene y solo lo quiero para mi? Noooo, no,no!, carajo, que me intentaba decir, necesitaba un traductor.

Abrí un condón y entre en ella, hervía, me recibió con un gemido fuerte como el de Leonidas al final de la película 300, solo la mire como diciéndole, baje el volumen que estamos en una zona residencial y ando a escondidas usando la casa de mi amigo, el cual no sabe que la ando usando, seguimos y su orgasmo me hizo voltear ojos, reír y volver a voltear ojos, un grito fuerte nuevamente sumado a convulsiones vaginales mientras tiraba patadas, lo sentí tan falso que ni me moleste en decir nada, sus contracciones vaginales si me gustaban, me vine bien rico, me asuste cuando note que el condón se me salió, afortunadamente quedo ahí y no se rego, me toco estar pendiente, no fuera a ser que pase algo desafortunado.

Hablamos y volvimos al segundo, se sabia mover y eso me gustaba, hablaba y eso me disgustaba, me decía que era una perra una puta y yo carcajeaba, gritaba y me malhumoraba, explotaba y yo continuaba, una mujer multiorgásmica gritona, que dicha, pero no para este día, la embestía lo más duro que podía mientras mordía almohada, era una mujer grande media como 1.67 y de contextura gruesa, a la vez era una dama pero actuaba como una puta, se creía la mejor en la cama, pero era muy normal, hay que hablar menos y hacer más, auto fama no es verdadera fama, eyacule en su cara y la lave completa, le encanto, se saboreaba mi semen, se limpiaba y chupaba los dedos, inserte mi pene en su boca para limpiarlo, esta mujer era una enferma y yo no me quedaba atrás.

Era hora de comer y recuperar fuerzas, hidratarse y seguir fingiendo que me interesaba conocerla un poco más, no me mal interpreten, no era mala mujer, ni nada así, en realidad era trabajadora y muy centrada, pero no tenia mi nacionalidad y no vivía en la misma ciudad, en realidad no era tampoco la nacionalidad, solo esa nacionalidad, estúpido país de mierda, aunque soy bueno para escuchar y oía todo lo que me tenía que decir, su vida sufrida por su país, su pasión por la medicina, su familia y demás temas, me decía que era perfecto para ella, ella no lo era para mí, la perfección no existe y en mi vida no cabía una relación a distancia, tampoco una de cerca, y en mi horrible forma de ser no podría estar con alguien con la que me acuesto la primera vez que la veo, al menos con ella no podría pasar, comimos y lo necesitaba, estaba hambriento, mi salud no era la mejor y no sentía que rendía lo suficiente, satisfechos volvimos a la casa a seguir con nuestros actos carnales hasta la media noche que eyacule en su boca y la vi tragar y fue cuando caí rendido a dormir, Morfeo me despertaba y volvía a dormir a causa de mi toz y verificar que no me iban a asesinar.

No eran ni las 6:00 a.m. cuando sentí algo encima mío, una felación me daba el buenos días, estaba entre dormido y despierto, cuando absorbió mis testículos y se ungió todo mi pene en su tráquea y me lastimo un poco la sentí, me levante, abrí un condón y la penetre seguido, estaba como dormido aun porque no sentía que me fuera a venir cosa que le molesto y me molesto a mi que eso la molestara, si quería un precoz se equivocó, estaba de mejor actitud y salud que la noche anterior, ella acabo varias veces y yo no, eso no me importo, su grosería fue lo que me importo, le doy lo mejor de mi y me dice que si no me vengo es porque no estaba excitado, supongo que en la mente de ella mi dura erección eran ganas de orinar.

Era hora de irnos, estaba cansada de verla y tenia hambre, le mentí diciéndole que tenía una reunión y se enfado diciendo que le hice perder el tiempo, que ella necesitaba venir a buscar dinero no esto, callé y cuando llegamos donde la recogí el día siguiente, le dije que era una grosera y la deje sola, no tenia que aguantarle la mierda de vida y de problemas que tenía, al final me hizo perder mi tiempo, un desayuno en McDonald´s, casa y sentarme a escribir, este es el relato más malo que he hecho, disculpen.

Fin… afortunadamente.











[i] Originalmente se iba a llamar, “no más venecas” en referencia a la expresión usada por Wanda Maximoff en “House of M” y su celebre “No more Mutants”

No hay comentarios.:

Publicar un comentario