domingo, 22 de abril de 2018

No más de 16Km desde mi casa[i].



Para J.K, ojalá nunca lea esto


Como empezar describiendo mi soledad, a veces me siento lleno de mi vida por mi trabajo, logros, pocas amistades y la demostración de amor que el mundo y las personas me han dado, no debería quejarme, tengo salud, no tengo hijos ni deudas, tengo trabajo, tengo muebles, pero hay días que solo siento un hueco creciendo dentro como hoyo negro absorbiendo mi alegría y despertares efímeros como si fuera un largo sueño prolongado o un deja vu de una aburrida serie o película, relleno de malos actores y una trama carente de sentido o de amarre al espectador, es como si algo me faltara y lo buscara, pero no se que debo buscar ni como lo debo buscar, y solo es una montaña rusa de experiencias y equivocaciones donde al final del día vuelvo solo a mi cama y me rodeo de mi oscuridad y no se donde hallar la luz en esta calma y a la vez tormentosa y sórdida melancolía de vida que ando llevando a cabo.

Y mientras no encuentro lo que busco, que tal vez sea amor y una relación estable, las cuales cuando tengo solo espero volver a mi soltería llena de sexo carente de sentimientos mientras anhelo tener una relación, las típicas ironías de la vida, no se quiere lo que se tiene hasta que se pierde, si me permiten hacer un paréntesis hace poco vi a mi ex, la que en algún momento pensé que era el amor de mi vida, es una mujer flaca , de 1.74 de altura, pelinegra lisa hermosa a mis ojos, tenía una cita, pensé que me pondría nervioso, la verdad estaba muerto de risa, estaba sentada detrás mío como a unos 10mts, veía que su cita intentaba besarla y ella lo rechazaba, mientras mi cita llego y me saludo con un beso en la boca y un abrazo y llego con un escote pronunciado y sus 38C saltaban mientras se sentaba, ni idea si me vio, yo me imagine que sí, me reí solo durante un minuto, a veces la extraño, luego recuerdo que sin ella estoy bien.

En fin, a lo que vinimos, un relato sexual menos deprimente y más cómico en realidad, no me acuerdo cuando empezó todo, pero se que este relato se centra en sucesos comprendidos en el espacio de dos semanas, su nombre como siempre no lo diré, pero lo habrán oído en una canción de reguetón, ese fue un dato curioso, ¡Hola!, la típica palabra con la que empiezan todas mis conversaciones y desamores, un match en Tinder, si esa red social que al igual que Badoo es catalogada como búsqueda de sexo, la cual cataloga mujeres entre rango de edad y distancia, es lo que me ha dado, pero nunca lo he visto así, por esa app conocí a alguien con quien salí durante ocho meses y tuvimos una relación sentimental bonita, hasta que termino, y como siempre es lo normal yo soy el malo, ya hace tiempo acepte ese papel en la película, el villano, donde no hay héroes solo villanos, en fin, no creo que solo se encuentre sexo, también tengo una gran amiga gracias a esa app.

En fin, en fotos se veía espectacular, doctora, otra más, últimamente me persiguen, y yo encantado, me encantan las mujeres inteligentes, la conversación empezó a fluir hasta que descubrimos algo y no se porque seguí charlando, me salía a 32Km, eso es lejos la verdad, y donde yo vivo, podía ser vecina pero de país, así resulto era de nacionalidad venezolana, las venezolanas tienden a tener mala fama, de ladronas y vagabundas, de putas y de que viven fingiendo para todo, meras apariencias sin esencia, eso si, también son hermosas, de busto y traseros grandes y casi todas operadas, gracioso, todas muriéndose de hambre pero no se pueden dar el lujo de ser feas, denotan las preocupaciones ante la situación del país, prefieren llevar bien las uñas que darse de comer tres comidas diarias.

Las charlas como es típico en mi iban sin intención alguna, jamás iría a verla, aún si solo me queda a dos horas y en el bolsillo tuviera meramente unos cincuenta mil pesos que serian algo así como quince millones allá, ni loco me asomaría a ese matadero inhumano llamado Venezuela, jamás me ha gustado ese país y en su situación política y social actual era como ir a Europa en pleno siglo XVII de la peste negra.

En fin, ¡Quiero ir a verte!, frase que llego a mi WhatsApp como a los cuatro días de ir hablando, sentía que me parlaban, es decir me echaban el cuento, ósea me querían enredar, bueno me estaban adulando de a mucho y yo a esas cosas tiendo a no creerle de a mucho, en fin tampoco creí que lo hiciera, y yo no le iba a enviar dinero o algo, a veces hay que ser maldadoso y puede que solo quisiera que le girara dinero, con veinte mil le daba para comer una semana, o algo así, y yo no iba a ser el marrano de nadie, con marrano me refiero a ser el patrocinador y de pronto nunca recibir nada a cambio, con nada a cambio me refiero al menos con una felación.

Sexo, sexo, sexo, ese fue el tema después de unos 8 o 9 días hablando, sexo acá sexo allá, a mi me causaba risa y solo seguía el juego, ni idea si era tan enferma como lo decía, a cada rato se excusaba diciendo que ojalá no pensara mal de ella, me conto relatos como que su papá la intento violar, un taxista la amenazo de muerte y la obligo a hacerle una felación, cosas así que hacia caso omiso por mi falta de interés sobre hechos de un pasado ajenos a mi presente y superfluos a mi futuro, prefería cuando hablábamos de su carrera en medicina y su rotación rural, a veces hablaba de una manera hostil, como si fuera mi culpa que viviera en ese país de mierda o que no tuviera suficiente dinero, en fin, me parecía un carácter patético, que podía esperar de mí, solo podía ofrecerle semen y si no le servía no la iba a extrañar.

Era un martes, me dijo que llegaba el viernes, que estuviera con ella, que pasáramos la noche, le dije que claro, ya en mi mente la visualizaba en cuatro, si vieran las fotos que me enviaba, si bien era un ropa, su cuerpo era espectacular, abdomen plano, trasero grande y erguido, senos no tan grandes pero de un tamaño delicioso, su cara algo ruda pero no me parecía fea, me parecía sexy la doctora, la quería hacer mía, la iría a hacer mía, algo me decía que no vendría y no tenia afana, llegara el viernes y veremos.

Viernes, que asco, tengo gripa, corrí a inyectarme un coctel antigripal, diclofenaco y no se que más, no me importaba mientras me pasmara la gripa, lo logro, almorcé y me fui a dormir un rato, a la hora sonó el teléfono, ¡Hola soy yo, ando en …!, el donde andaba no importa, la cite al centro comercial, llego, se veía guapa, bien vestida y pulcra me intento besar pero la bese en la mejilla, se enojó, lo note y me dio risa, no había afán, empezamos a hablar y a la hora y algo fuimos a concretar lo que tanto hablábamos.

Resulta que uno de mis mejores amigos estaba de viaje, así que hable con la novia de él, para que me diera las llaves de la casa, lo sé, que abusivo, traicione la confianza depositada en mí, usurpe su cama, en fin que deje de ser tan cuadrado, fuera al revés hasta le presto el carro, en fin ella estaba nerviosa, temía que le fuera a hacer daño, empezó con una actitud tan estúpida porque yo estaba muy relajado mientras ella creía que la iba a matar, no tenia miedo yo citando a una loca medico de otro país, en fin, no importaba, llegamos y los besos empezaron y en el sofá vislumbre sus ricos senos, hacia un calor infernal y la fiebre me tenia sudando más de lo normal, le sugerí que nos bañáramos a lo que accedió, pero que la dejara bañar a ella primero, mientras esperaba a una amiga de confianza le dije donde estaba con quien y demás, uno no sabe, si no aparecía que diera la alarma.

En fin, empezó el desastre, o bueno que se yo, me sentí dopado, todo fue como tan fugaz y lento y es como si hubiera vuelto a consumir LSD, desnuda ya se me distorsiono la mente y lo primero que pensé fue, ¿Qué putas paso?, no había abdomen plano, había un abdomen flácido y algo gordo, no tengo problemas con eso, pero que cambio tan repentino, una cola llena de celulitis y bien blanca no estaba tan mal pero se veía más definida y maciza con el pantalón, en fin, todo por una faja, estúpido invento de vanidad distorsionador de realidad e ilusionador asqueroso, para que usan una vaina que yo creo que ni la dejaba respirar, me bañe y solo me dije a mi mismo, que ya estando acá pues solo sería una más, siempre terminan siendo una más, no sin antes darle unos besos y succionar sus senos, ya estaba gimiendo y mi mirada estallo, ya esto me había pasado una vez, pero con una colombiana, una mujer de Maicao o algo así ni me acuerdo, era negra es lo único que me acuerdo, creo, en fin, gritona, eso es algo que tiende a ser molesto, ni que fuera porno, una cosa es un gemido y otra un grito, en fin, a bañarme.

Ni bien me seque su boca se posiciono en mi pene, y déjenme decirle, que delicia, se sentía exquisita su forma de hacer sexo oral, mi erección lo decía todo, de ahí en adelante paso algo que siguió pasando en el éxito, no le entendía nada de lo que me decía, nada, absolutamente nada, para ambos hablar español, no entendía nada de lo que salía de su boca, expresiones como ¿Qué haces? ¿Por qué eres tan rico? ¿Y si me vuelvo adicta a tu pene y solo lo quiero para mi? Noooo, no,no!, carajo, que me intentaba decir, necesitaba un traductor.

Abrí un condón y entre en ella, hervía, me recibió con un gemido fuerte como el de Leonidas al final de la película 300, solo la mire como diciéndole, baje el volumen que estamos en una zona residencial y ando a escondidas usando la casa de mi amigo, el cual no sabe que la ando usando, seguimos y su orgasmo me hizo voltear ojos, reír y volver a voltear ojos, un grito fuerte nuevamente sumado a convulsiones vaginales mientras tiraba patadas, lo sentí tan falso que ni me moleste en decir nada, sus contracciones vaginales si me gustaban, me vine bien rico, me asuste cuando note que el condón se me salió, afortunadamente quedo ahí y no se rego, me toco estar pendiente, no fuera a ser que pase algo desafortunado.

Hablamos y volvimos al segundo, se sabia mover y eso me gustaba, hablaba y eso me disgustaba, me decía que era una perra una puta y yo carcajeaba, gritaba y me malhumoraba, explotaba y yo continuaba, una mujer multiorgásmica gritona, que dicha, pero no para este día, la embestía lo más duro que podía mientras mordía almohada, era una mujer grande media como 1.67 y de contextura gruesa, a la vez era una dama pero actuaba como una puta, se creía la mejor en la cama, pero era muy normal, hay que hablar menos y hacer más, auto fama no es verdadera fama, eyacule en su cara y la lave completa, le encanto, se saboreaba mi semen, se limpiaba y chupaba los dedos, inserte mi pene en su boca para limpiarlo, esta mujer era una enferma y yo no me quedaba atrás.

Era hora de comer y recuperar fuerzas, hidratarse y seguir fingiendo que me interesaba conocerla un poco más, no me mal interpreten, no era mala mujer, ni nada así, en realidad era trabajadora y muy centrada, pero no tenia mi nacionalidad y no vivía en la misma ciudad, en realidad no era tampoco la nacionalidad, solo esa nacionalidad, estúpido país de mierda, aunque soy bueno para escuchar y oía todo lo que me tenía que decir, su vida sufrida por su país, su pasión por la medicina, su familia y demás temas, me decía que era perfecto para ella, ella no lo era para mí, la perfección no existe y en mi vida no cabía una relación a distancia, tampoco una de cerca, y en mi horrible forma de ser no podría estar con alguien con la que me acuesto la primera vez que la veo, al menos con ella no podría pasar, comimos y lo necesitaba, estaba hambriento, mi salud no era la mejor y no sentía que rendía lo suficiente, satisfechos volvimos a la casa a seguir con nuestros actos carnales hasta la media noche que eyacule en su boca y la vi tragar y fue cuando caí rendido a dormir, Morfeo me despertaba y volvía a dormir a causa de mi toz y verificar que no me iban a asesinar.

No eran ni las 6:00 a.m. cuando sentí algo encima mío, una felación me daba el buenos días, estaba entre dormido y despierto, cuando absorbió mis testículos y se ungió todo mi pene en su tráquea y me lastimo un poco la sentí, me levante, abrí un condón y la penetre seguido, estaba como dormido aun porque no sentía que me fuera a venir cosa que le molesto y me molesto a mi que eso la molestara, si quería un precoz se equivocó, estaba de mejor actitud y salud que la noche anterior, ella acabo varias veces y yo no, eso no me importo, su grosería fue lo que me importo, le doy lo mejor de mi y me dice que si no me vengo es porque no estaba excitado, supongo que en la mente de ella mi dura erección eran ganas de orinar.

Era hora de irnos, estaba cansada de verla y tenia hambre, le mentí diciéndole que tenía una reunión y se enfado diciendo que le hice perder el tiempo, que ella necesitaba venir a buscar dinero no esto, callé y cuando llegamos donde la recogí el día siguiente, le dije que era una grosera y la deje sola, no tenia que aguantarle la mierda de vida y de problemas que tenía, al final me hizo perder mi tiempo, un desayuno en McDonald´s, casa y sentarme a escribir, este es el relato más malo que he hecho, disculpen.

Fin… afortunadamente.











[i] Originalmente se iba a llamar, “no más venecas” en referencia a la expresión usada por Wanda Maximoff en “House of M” y su celebre “No more Mutants”

miércoles, 11 de abril de 2018

Ojos verdes




Para Mariana, espero encuentres la calma a tu corazón con tus maneras absurdas”


Dios sabe que tengo muchos recuerdos de ti, que cuanto no vivimos de manera tan intensa y fugaz, que aun te tengo presente, que tu olor no ha sido posible encontrar en lado alguno, una lluvia de pensamientos te rodea, un nudo en la garganta que literariamente se traduce como un temblor en las manos y la duda de poner meticulosamente cada palabra a fin de describir perfecto, el desborde de pasión, la unión de nuestros deseos haciendo magia mediante nuestros cuerpos, los besos los abrazos las miradas y las risas que sucumbían nuestra tormentosa relación impulsada por celos y reclamos carentes de arraigo algún de tu parte y mi desinterés en tu ser más allá de tenerte confinada entre las sabanas.


Nuestra historia es de antaño, curiosamente con una solicitud de amistad de Facebook y un hola inspirado por alcohol, tenias 18 en ese momento, lo recuerdo, no fue cuestión de nada hasta desvelarnos conversando como dos viejos amigos que no se veían hace años, estúpidos tiempos de BBM que ya no volverán, ¿Dame tu pin?, diálogos banales iban y venían, por meses, de manera continua, no empezamos a hablar de aspectos sexuales si no, hasta que cada uno tenía pareja, me decía que la dejara y yo era reciproco en la respuesta, tuvimos que pasar por muchas situaciones y personas antes de nuestro primer encuentro, el coqueteo, sus ojos verdes, esas canicas, solo recordarlas esboza una sonrisa en mi cara y una leve erección, estatura baja, metro cincuenta centímetros, busto y trasero grande, demasiado grande para su tamaño, su adicción al gimnasio destilaba en cada área de su cuerpo, no había área pequeña, ¿su musculo mas grande?, su lengua imprudente y furiosa como veneno, no importa, amo hacer enojar a la gente y ese fosforo se prendía más fácil que un coctel molotov.


Paso por paso, mi primer encuentro con ella tenía ya veintidós años, estaba soltero y una invitación de mi parte al aire casualmente fue aceptada, dudoso fui a recogerla a la montaña donde vivía, acaricio mi barba y me abrazo íntimamente, me agarro desprevenido, sonreí y ella río, fuimos cómplices de algo por un segundo, se saldaron los años de diálogos informáticos en ese momento íntimo, me conto de su relación la cual era objeto de sátiras y burlas de mi parte, un novio por internet y residente en Estados Unidos, que cliché tan patético, estaban peleados así que estaba “soltera” hasta que se arreglaran, a la hora nos comíamos los labios de manera ardua mientras una amistad que nos acompañaba no entendía que sobraba y no atendió a la solicitud de mi mirada a fin de que se retirara; ¿Han oído el lema de “no llevar leña al monte”?, que mierda mas cierta en la vida.


Disculpen mi horrible memoria, ese no fue mi primer encuentro, fue el segundo, el primero fue algo parecido, pero sin besos, solo miradas hipnóticas, un café, burlas y coqueteo, fue en una cafetería y fue ella quien me lo propuso, salí disparado en mi motocicleta esa vez, fue tierno, infantil, pero fue un buen inicio, tengan paciencia, yo la tuve.


Es difícil escribir de alguien que fue importante, este es mi tercer relato y tengo tantas ideas que los dedos no fluyen al digitar, en fin a la semana del segundo encuentro paso algo que no deja de causarme risa, ella dijo ¿peleare con él para quedarme soltera el fin de semana?, resulta que el “gringo” que en realidad era una persona de una estatura inferior a metro sesenta era puertorriqueño, celopata y grosero que cuando peleaban “puta” era su palabra menos ofensiva, créanme, escuche audios y leí chats, así era nuestra confianza, se debe tener un micro pene para ser tan pendejo en la vida y tener cuarenta y cinco años, el “gringo” era incluso un año mayor que el padre biológico de mi ojiverde, nos dirigimos a tomar unos tragos y luego rumbo a un motel, se quito la ropa interior en el vehículo, tanga blanca, vestido corto de flores, sin sostén, la lleve a uno con lujos como piscina y otras cosas, ni bien entramos nos fundimos en nuestros labios, en mi corta experiencia me he dado cuenta algo, la paciencia genera la mayor estimulación, bese cada milímetro de su cuerpo, me concentre un buen rato en hacerle sexo oral, su vagina era rosada, un color lindo para mí, un sabor exquisito, un olor encantador, sus piernas temblaban y su humedad goteaba por mi barbilla, me rogaba que me dejara hacerme sexo oral, le dije que sí, “a su momento”, gemía y se notaba sus ganas, cuando lo tuvo fue exquisito, su afán pero a su vez su deseo se notaba, cuando nos fusionamos y nos convertimos en uno, fue como si nos conociéramos de antes, como si hubiéramos sido amantes en vidas pasadas, les digo algo no importa lo que hablen, lo que mientan, lo que disfracen, no importa nada, cuando se encuentra el orgasmo mutuo, ese clímax explosivo a la vez, no hay como describirlo, sería más fácil explicar el origen del universo.


La noche siguió su ritmo, esos senos redondos, firmes, sabrosos, una tonalidad pie rodeaba sus pezones, perfectos, su piel blanca, su pelo rubio natural, sus mejillas rosadas, sus ojos grandes y verdes, sus labios gruesos, su cuerpo de gimnasio, abdomen definido, piernas gruesas, trasero redondo, sin estrías, grandes, me divertí nalgueándola, la perfección no existe, y ella no lo era, gran mujer, gran amante, no me interesaba como yo le interesaba a ella, pero en el sexo, nos fundíamos como uno, la noche se consumía, cuatro orgasmos mutuos, una noche como ninguna otra, fuimos poseídos por nuestros deseos corporales y carnales y un éxtasis insaciable, mis manos apretando su ser, su lengua con mi lengua, mi sexo en su boca estallando en la misma dándole el alimento que ella me solicitaba, “dame tu leche”, dos morbosos se juntaron y colisionaron como meteoros.


¿Han tomado Redd’s?, si eres hombre probablemente dirás “cerveza de mujeres y maricas”, y yo secundare esa opinión, ahora ten un sorbo en tu boca y hazle sexo oral a tu mujer, las burbujas, la sensación dulce y húmeda que les produce, no me des las gracias cuando la veas volteando los ojos y gimiendo y apretando sus pezones, solo diviértete, ¿has logrado hacerla venir con sexo oral rápidamente?, Redd’s (publicidad no paga), sofá, cama, piscina y el suelo, fueron nuestras plataformas de placer, sonaba reguetón en el cuarto y el aire acondicionado estaba en su modo más fuerte, pero el sudor emanaba de nuestros cuerpos como si estuviéramos en un microondas, que noche más lenta, debía ser así, a la mañana volverías con un enano, egoísta a millas de distancia.


Tengo mala memoria, pero recuerdo a la perfección nuestros momentos, han sido motivos de risas y masturbaciones, y porque no, incluso te pienso estando dentro de otras mujeres, la química de nuestra mente no dormía nuestros cuerpos y mi erección se avivaba en son de batalla, otra vez el choque de nuestros cuerpos colisiono en un orgasmo nuestro, una eyaculación escasa por mi parte, y unas contracciones de tu cuerpo, calambres, orgasmo, díganle como quiera, saber que fue producto de la relación sexual ese movimiento involuntario de las piernas y el abdomen y la sensibilidad vaginal, es un récord para la noche, reunimos fuerzas para un ultimo, embestí salvajemente tu humanidad a tal punto que explote y me caí de la cama mientras no te podías ni incorporar, nos reímos, sonó el teléfono “ya es hora de entregar”, ya era hora de vestirnos y salir de nuestra realidad alternativa donde solo existíamos los dos, ya manejando mi vehículo y tus ojos penetrando mi ser, solo sentía que una noche contigo no volvería a ocurrir, afortunadamente…


Me equivoque.






jueves, 5 de abril de 2018

Sabata


Para Leo, madura de una vez y vete a la mierda



Heme aquí ahora intentando hacer mi segundo relato corto, una bella nublada mañana siendo casi el medio día y aun en pijama, oyendo Iron Maiden una de mis bandas favoritas y el chat abierto esperando una nueva conquista se manifieste, y quien quita sea la de algún futuro relato.

Vivo un poco retirado de todo y a la vez todo me queda cerca, amo la tranquilidad de este balcón, no tengo una vista gloriosa pero tampoco es fea, igual no la necesito, conozco esta ciudad y sus perversiones, así como sus magnificencias, total este no es el caso, no voy a hablar de Cúcuta, ella tiene voz propia, tenue en un mar de corrupción y holgazanería del cual hago la vista gorda a fin de no llenar mi lengua de odio.

Como dije en un relato anterior un Hola en Facebook puede emanar mucho poder, una sugerencia de amistad de una desconocida puede desembocar en una aventura, y un encuentro puede terminar en un confinamiento de 3 o más horas en una habitación de fantasmas y sin dueño, o una cama pasajera donde el sudor será la esencia dejada y el olfato en la funda de la almohada de la invitada el elixir que la adormecerá al término de la jornada.

No me acuerdo el día ni la hora en que envíe esa solicitud de amistad, tampoco cuando dije el primer hola, si recuerdo fue una de sus frases “¿Como eres en todo lo sexual, como te gusta, como te consideras en la cama?”, no me dejo impresionar por esas frases, tiendo a pensar que quien habla mucho poco le cabe en la boca, respondí de la manera soberbia, algo prepotente y llena de orgullo que me caracteriza y como se ha desenvuelto mi vida sexual, “deberás averiguarlo”, es chistoso y raro cuando se habla por medios virtuales de sexo, puedes estar cagando y charlando a la otra persona mientras se toca o al menos eso manifiesta hacer y te pide una foto de tu pene erecto, en mi caso tengo una amiga de confianza con una biblioteca para ese caso, hay que tener material de reserva, lo sé, es un juego injusto cuando te envían videos del momento mientras estas botando tu almuerzo en el inodoro.

No sé si su intención era encender mi lujuria y morbosidad comentándome sus fantasías realizadas y las que le falta por hacer, o solamente tuvo confianza y desnudo su ser a mí, cosa que aprecie, en un mundo donde es fácil decirle a una mujer con dos hijos zorra, si se desprende de los tabús sexuales y quiere experimentar su feminidad y sexualidad, somos tan cerdos machistas que pretendemos hacernos los honorables cuando solo las vemos como objetos, las mujeres y los hombres en ese aspecto no somos tan distintos, si proliferamos igualdad debe abarcar todo ese caso, esa ridiculez de que se evalúa la calidad humana de una mujer por el número de personas con las que ha compartido se cuerpo es tan patética como la persona que la cuestiona.

¿Te gusta ir a piscina?, vaya frase para una primera cita, abandone mi típica de ir a tomar algo al Juan Valdez del Ventura o una comida en algún lugar de buen plato y precio relativamente económico, opte por ver si su lengua y su actuar actuaban coordinadamente, “Si”, sabíamos para donde iba esto, quería analizar con mis ojos lo que podría ser una aventura, una nueva amistad, una nueva relación, o solamente una cita incomoda que no acabaría ni en un “Hola” al día siguiente.

Eran alrededor de las 6p.m. cuando mi invitada arribo al condominio donde habito, vestido blanca de rayas azul claro, tennis blancos, labial rojo, labios gruesos, mirada coqueta con un toque de inocencia y perversión, recién la vi la abrace aunque deseaba besarla, la lleve a la piscina, lastimosamente estaba sucia, así que hablamos un rato, estaba nerviosa, mis manos sostenían mi cara, mientras ella intencionalmente abría sus piernas, tal vez era una invitación o una prueba, la paciencia es lo mío, insistí en que me gustaría bañarme a lo cual accedió y se cambió para mí.

No llevábamos cinco minutos flotando en esa agua verde llena de hojas cuando ya nos estábamos comiendo los labios mutuamente, el juego previo no se hizo esperar, entre besos, risas, miradas, diálogos, mis manos rodeaban su figura hasta llegar a su sexo, increíblemente tibio a pesar de la fría agua, sus senos reposaron en mi boca, y su mano masturbaba mi miembro a través de la pantaloneta, estaba encendido y no quería que esto acabara, a la vez estaba famélico así que la invite a comer algo cerca, nos vestimos y encendí mi motocicleta mientras andábamos y se frotaba contra mi y manoseaba mi entre pierna y pecho, esta mujer era caliente, dinamita pura y me tenia con la morbosidad rompiendo la escala máxima de temperatura llegamos a restaurante tomados de la mano a lo pareja convencional.

Saciado el apetito, lance la propuesta “¿Y si me dejas llevarte a un lado donde nadie mas este?”, entre risas mi propuesta sobraba, ambos lo deseábamos y al terminar de pagar la cuenta y subirnos a la motocicleta y sus brazos rodear mi torso nos apresuramos a llegar al lugar sin nombre y la habitación sin dueño que nos esperaba, los besos iban y cada vez se intensificaban, el calor y el sabor de los cuerpos se manifestaban, se detuvo un breve instante, apago las luces, no me gusto, necesito saciar mi morbosidad de sus colores y fallas corporales que tanto le avergonzaban, encendí el televisor, sin importar el programa que curiosamente era porno o señal Colombia, deteste ambos pero prefiero algo real como el canal nacional que la falsedad de la pornografía, poco a poco fui quitándole la ropa, senos no tan grandes pero tampoco pequeños de una tonalidad de pezón oscura y gruesos los cuales mordisquee y a ella le encanto, piernas fuertes y cortas que me abrazaban y me apretujaban a la vez, un trasero suave y grande que hacia ver pequeñas mis manos, durante mas de diez minutos me hizo sexo oral, le hice saber que quería explotar en su boca a lo cual sonrió y dijo que le encantaría, se detuvo y aproveche para alzarla y masturbarla, ni bien mi mano toco sentía como si la orilla de un rio fuera, mojada, totalmente entregada, entre con dos dedos y luego pase a tres, era una vagina amplia pero a su vez estrecha, no aguantaba sentía que iba a explotar, se puso en posición y engome a mi amigo para entrar.

¿Han visto la película “The Wolf of Wall Street”?, si no se las recomiendo para que entiendan que me paso lo mismo que le paso a Belford, la vergüenza, la pena, lo único que pasaba por mi mente era “¿Ahora pensara que soy un eyaculador precoz?”; solo se rio, me bañe y me desvistió para volver a poner su miembro en mi boca, en cuestión de segundos volví a envainar mi espada de un sanamed duo, para demostrarle mi experiencia sexual, tiendo a empezar suave, no en este caso, donde la embestía salvajemente, primero en cuatro, su humedad rodeaba toda mi zona pélvica y eso me encantaba, sus gemidos, su lenguaje sucio, su confianza en mí, su pecho rebotaba, su lengua saboreando sus labios, algo curioso es que en la transición y cambio de poses su mano no me dejaba vislumbrar su sexo y tapaba su estómago, tiene dos hijas y dos cesáreas, supuse que las marcas de las cirugías y estrías le avergonzaban, me pareció patético y a la vez insultante hacia mi ser, pensar que eso seria de mi molestia o motivo de queja alguna, esta mujer se me entrego como pocas lo hacen y solo quería estar dentro de ella salvajemente.

Una hora, lo calcule por la duración de un programa que sonaba en el tv así nunca me haya fijado , que era, fue un polvo magnifico, finalizo con un orgasmo de mi parte y una contracción vaginal de su parte, majestuoso, limpio, como si fuera nuestra centenaria follada, agitación un baño y reunir energías, esto no iba a quedar solo acá, no me equivoque, había un mueble en forma de un estilo de S pero acostado en la habitación, se me acerco mientras yacía sentado en el, le encantaba hacerme sexo oral y cuando mi erección llego al limite me acerco un condón y verificado que me lo haya colocado se subió encima de mi e inicio una intensa cabalgata mientras ambos torcíamos los ojos y gemíamos expresando nuestra dicha de encontrarnos, otra hora intensa donde mi explosión termino en su pecho mientras ella pasaba sus dedos por ellos y luego los succionaba con su boca, el ultimo regalo de excitación, eran más de las once de la noche y ya apenas nos quedo tiempo de vestirnos porque era momento de irnos, la deje en mi casa y de ahí partió en su vehículo ambos partimos con un beso hacia nuestra propia cama cansados y felices, mi mente volaba mientras subia por el ascensor a mi apartamento, un mensaje reposaba en mi teléfono, “llegue bien”, me sentía deshidratado y había un pedyalite en mi nevera, que coincidencia, respondí el mensaje “me alegra, descansa, hablamos mañana”, me sentí adormecido todo el día anterior, no supe de ella si no hasta el final del día con un mensaje “he andado hoy sin datos, me tiemblan las piernas, estoy esperando a que me vuelvas a destruir así de bueno”, yo solo me rio, Sabata es mía o yo de ella, no importa, pronto volveremos a estar.

P.D. Su orgasmo es tan loco como ella, con movimientos involuntarios y risas.



Fin (de ese día) …

domingo, 1 de abril de 2018

Torta de Chocolate




Para Kathe, la mejor combinación de amiga y amante



Sentado frente a mi portátil de menos de cinco meses pero más lento que uno de hace cinco años, me dispongo a cumplir un capricho y de paso ver si soy tan elocuente como a mi mismo me lo creo, de mi no diré mucho, no hay mucho que decir, soy más común que caldo para curar guayabo, este será un relato corto de contenido explicito sexual, ya que soy el Hank Moody colombiano o en esa forma últimamente me creo parecer, eso o tengo una suerte parecida a la de ese personaje de esa serie llamada Californication, el nombre es una relación entre California el lugar donde suceden los hechos y el verbo Fornication, que no es más que fornicación en nuestro idioma, pero este cuento no se llamara Cucufornicación, suena estúpido y suena a sexo de pájaros.

06:20 p.m. 30 de marzo 2018, oyendo un poco de EDM (Martin Garrix y otros), quisiera un vaso de whisky y no esta coca cola, con mi madre jugando al lado en su iPad2 me dispongo a empezar este relato.

Siendo un hombre cuya profesión esta en las palabras la escritura y la oralidad, siempre he sido de pocas palabras y sin demasiados filtros, diría que casi ninguno, en realidad ni siquiera soy de mucha labia o parla, la jerga no me favorece, debido a mi mala memoria y poca habilidad para mentir. Pero les diré algo, todas las redes sociales en las que he estado, me han llevado a un solo lado, sexo, si tuviera una favorita diría la vida real, es la mas grande, la gente se disfraza en filtros y se ha perdido la esencia, el sexo se disfraza en meras falencias de una noche de copas o una doble cara sin importar de parte de quien, pero al final del día nadie piensa en eso, una utopía sexual llena de placeres carnales y una resaca de realidad alternativa.

05:20 p.m. 27 de marzo de 2018, Juan Valdez Ventura, esperando a la que seria mi cita para un café y torta de chocolate, ya que ese era su deseo me abordaba una gran duda, ¿Cómo es su cara?, sinceramente el stalkeo no fue lo suficiente y no me fije de a mucho tampoco, me detuve en sus nalgas, grandes y firmes y su tono de piel, ni muy blanca ni muy quemada, como un rubio tostado si es que eso existe, llegaba tarde, típico de la gente hoy en día, mi paciencia es grande, tal vez por eso mi vida sexual en parte ha sido gratificante, nunca me afane en perder la virginidad y hoy en día perdí la cuenta de cuantas mujeres han estado conmigo, tampoco me vanaglorio por ello, he encontrado soledad mas que amor y mas placer que problemas, disculpen si divago así soy en la vida real de la a me salto a la z y vuelvo a la c obviando la b.

Esa hora precisamente llego, la vi llegar y me sonrió, camisa verde, capri blanco, sandalias planas, pecas por todo el cuerpo, olor delicioso, el coqueteo empezó desde el saludo, se me acercaba a la boca, como dije soy paciente y se como jugar esos juegos, mucha iniciativa puede ser frenada si no se devuelve en el momento correcto, mientras disfrutaba mi capuchino y le cumplía su antojo de torta de chocolate y la conversación fluía, fluía el coqueteo de su parte y la comodidad se hacia espacio, pasamos unas dos o tres horas en el ventura antes de pasar a otro lugar, me dijo sorpréndeme, algo difícil de hacer en esta ciudad y mas cuando soy muy básico en planes.

Pero se donde venden unos excelentes cocteles y la atención es especial, no sin antes hacer mi primer movimiento, beso sutil en el carro, besar puede ser un arte y me gusta considerarme un artista en el campo, un beso puede determinar toda la energía y química que dos personas sienten, un roce de lenguas es mas influyente que toda la parla habida y por haber, eso es real, no los comentarios con emojis por whatsapp, digan lo que digan, siempre que una mujer coquetee dirá que no buscaba eso y ustedes deben responder que solo se dio, aunque ambos saben que es mentira, si me preguntan con todas las mujeres que me he acostado diré que con todas he querido y lo he anhelado, pero si me preguntan con cuantas lo he planeado diré que si se la respuesta, ninguna, exacto, para yo ser muy sexual no vivo pensando en como llegare a el acto sexual.

Un Long island tea, un King George y un tequila sunrise, además de unos buenos besos y unos ligeros toques con los dedos en el cuello y brazos fueron suficientes para encender la llama y oír esa frase de película cliché pero aun con suficiente peso ¿Quieres ir a mi casa?, esa frase no me engaña, la vida al igual que la programación es binaria, 0 o 1 y si o no, y en épocas de feminazis y hornos microondas vivientes, no puede tomarse como una señal grande, déjalo fluir, recuerden esa frase toda la vida, aplíquenla en toda relación humana, solo no tengan afán, en fin no se sabe que pasara después de un Hola en Facebook como es en este caso.

Somos seres con aspectos primitivos y llevados por instintos animales, el sexo es la más grande prueba de ello. Un barrio silencioso, alrededor de las 10p.m., subiendo de la mano de una agradable peli castaña con hermosas nalgas y sin condones en el bolsillo, solo dejo fluir el resto de la noche, en este momento es donde cualquiera diría ¿idiota porque no llevo condones?, ya les dije que pocas veces pienso en si tendré sexo, más con alguien que solo llevaba unos 3 o 4 días chateando y esa palabra ni se había texteado, si algo he tenido opción de ser o tal vez solo soy así es respetuoso, siempre se debe respetar la cama de una mujer, es la garantía de volver a ella, respeto, una palabra que tiene demasiado poder, los besos iban pero su mirada disfrazaba una intención, mis manos escaneaban su cuerpo, cada fibra de ella, encontrando su excitación, su respiración, sus expresiones, sus ojos, todo conducía a una unión de cuerpos, al final solo cabía ser sincero, “no tengo protección”, eso no es un problema replico ella, mujer preparada vale por dos, no hay que ser machista, ella es una mujer de 27 años independiente y con una carrera profesional, sabe que quiere y desea en su vida, una mujer con condones no la hace mas zorra o puta que otra, solo precavida y sana en su vida sexual.

Pezones color piel oscuro, ese bello color, pequeños pero exquisitos para la boca, perfectos para la mano, un hilo “T” blanco debajo de su capri se vislumbró, perfecto para su hermoso y firme trasero, sin ni una estría, duro, bien trabajado por el gimnasio, toda una obra de arte, una musa, un tatuaje al costado del seno izquierdo en árabe, vaya Dios a saber que significara y vaya que me importa poco entenderlo, un tatuaje de esos de moda en mitad de los senos, carecía de importancia para mi a la vista, se centraba en lo que lo rodeaba, y en su cadera de manera sensual un tatuaje de unos planetas, me dijo que era por la unión con la amiga, me pareció tierno, mis dedos lo taparían al cogerla por la cadera, unos sanamed duo arribaron a mi mano, ya tendrían su momento de unirse, primero un poco de juego previo y sexo oral, por mi parte no lo hago, pero ella si que lo disfruto, por el tamaño de mi erección mi cuerpo estaba listo, besos, roces, y una vagina estrecha, destape el primero y en mas o menos 40 minutos se consumió el acto, hubo un poco de todo, movimientos especiales, arriba, abajo, de lado, su orgasmo antes que el mío fue una gran motivación, la agitación, el placer de ella reflejado en su sudor momentáneo, al final explote dentro dejando todo en la goma protectora que me cubría, en pocas palabras maravilloso, descanso e hidratación antes de volver al segundo asalto.

Siempre he dicho que parte del interés entre dos personas está en la conversación intermedia, me ha pasado que hay veces que agarro el cel. unos 15 minutos o más mientras reúno energías para otra genki dama de semen, con ella fue de arrunches, risas y besos, ¿porque?, no es por nada especial, solo fue química instantánea, me cayo bien, la deseaba, la disfrutaba, además nunca se si repetiré o no, hay que dejar huella, volvimos al ruedo, la masturbe porque quería calentarla antes de entrar.

CONTENIDO EXPLICITO: por un momento pensé que le había llegado el periodo cuando la puse en 4, resulta que la lastime demasiado, me lo estaba poniendo blando, pero gano más el morbo de nuestros cuerpos y ante eso no puedo negar nada, mi erección cubierta de sangre protegida por el condón, entro con fuerza sobre ella por más de una hora, en múltiples posiciones, su excitación, su corazón latía rápido, sus groserías y su cara y boca diciéndome “soy tuya”, me motivaban mucho más, su cara tapando sus gemidos, no me considero el mejor amante del mundo, no me considero nada en el ámbito sexual, pero reconozco cuando gustan de mi en el ámbito sexual, en el sexo es fácil hallar las mentiras, en la vida real a nadie le interesa gemir ni gastar fuerzas en algo así, al menos no en mi caso, al momento del clímax sexual, solo quise dejar mi esencia en ella, terminando en su pecho llenándolo de mi ser, y de miles y miles de hijos no natos sobre su persona.

1:00 a.m. día siguiente, empezó a llover, el clima estaba frio aunque la habitación se sentía abrigada, mi mano llena de sangre ensucio sus sabanas, hora de un baño, la intimidad más importante para mí siempre será el baño post coito, no se hace con todas las personas, y es cuando se esta mas vulnerable y expuesto a la otra persona, me disculpe con ella por hacerla sangrar sin pedir explicaciones ni referirme más al tema, volvimos a la cama mientras ponía su cabeza en mi pecho y su mano en cabello la adormecía, treinta minutos después la acobije bese en la frente y le desee buenas noches, sigo siendo un pendejo en ciertas cosas, ser caballero no me parece una de ellas, su vecina me vio salir, luego me enteré que esa era su mejor amiga, me subí a mi carro y entre la lluvia y el camino a casa mi mente recapitulaba la noche, la cual termino con la mejor frase que pude oír de ella al despedirme y voltear su cara buscando su cita con Morfeo.

la mejor torta de chocolate del mundo”

Fin… (de ese día)